TESTIMONIOS DE FAMOSOS

Amanda Bynes – La que fuera una de las principales caras del cine y de la televisión entre los adolescentes de principios de siglo ha reaparecido después de cuatro años de retiro obligado para desintoxicarse de su adicción a las drogas. En la revista Paper, Bynes se sincera por primera vez sobre el efecto devastador que tuvo en su carrera el consumo de marihuana, éxtasis y Adderall (fármaco utilizado para el tratamiento de la hiperactividad con déficit de atención). La actriz confiesa que el mundo se volvió un lugar “oscuro y muy triste” para ella, advirtiendo también a los lectores que tengan “mucho cuidado” con las drogas: “Porque podrías perderlo todo y arruinar tu vida por completo, como hice yo”. ¿Podrá rehacer su carrera como hicieron las estrellas del resto de la lista? De momento, ya ha confirmado en estas páginas su deseo de volver a la industria “sin limitaciones”.

Robert Downey Jr. – La del intérprete de Iron Man es una de las reinvenciones más increíbles en la historia de Hollywood. El que es considerado como uno de los referentes del cine más taquillero y familiar llegó a pisar la cárcel tras ser detenido por posesión de drogas (y por consumo en lugares públicos, violar la condicional, etc.), una adicción que también acabó con su relación sentimental con Sarah Jessica Parker. “Es como tener un arma cargada en la boca, y el dedo en el gatillo, sabes que se puede disparar en cualquier momento, pero te gusta el sabor a metal del arma”, afirmó.

Demi Lovato – “No era capaz de estar sobria. O estaba drogada o pensaba en las drogas”, afirmaba la protagonista del filme Camp Rock, una de las últimas en mantener vigente la ‘maldición de la chica Disney’ y que engloba a todas las estrellas infantiles que pasan por dramas personales. Este julio volvió a recaer de una adicción que comenzó cuando tenía 17 años y que a punto ha estado de costarle la vida. Ahora se recupera en un centro de rehabilitación. “Lo que aprendí es que esta enfermedad no es algo que se desvanece con el tiempo. Es algo que debo seguir superando y no lo he hecho aún. Voy a seguir peleando”, dijo en una carta abierta a sus seguidores.

ANÁLISIS DE ESTUDIANTES COLOMBIANOS CONSUMIENDO DROGAS

Al menos 520 mil estudiantes de colegio, cuyas edades están entre los 12 y los 18 años, han consumido drogas por lo menos una vez en su vida. Esa cifra representa al 15,9 % de los escolares del país entre los grados séptimo y 11 (uno de cada seis) y confirma cómo el consumo se convirtió hace tiempo en un problema de salud pública para el país. 

Los datos están contenidos en el último informe de consumo de sustancias psicoactivas en población escolar en Colombia, publicado hace menos de una semana por los Ministerios de Justicia y Salud y que revela que mientras el consumo de alcohol y tabaco en niños y adolescentes bajó, el de sustancias ilegales, incluidos el éxtasis y la cocaína, va en aumento sostenido.

La muestra, cuyos datos se recabaron a finales del 2016 y apenas ahora terminaron de ser procesados, consultó a más de 80 mil muchachos a los que les preguntaron por el conocimiento de los riesgos y el eventual consumo de sustancias como la marihuana, la cocaína, el basuco, el éxtasis, la heroína, el LSD y otros alucinógenos, incluidos solventes y pegantes. El 11 % de los consultados dijo que el consumo se hizo en el último año, y un 6,1 % consumió en el último mes. 

Otro dato aterrador del estudio es que uno de cada diez niños de séptimo grado admitió haber usado alguna sustancia ilícita en la vida, mientras que en el grado 11 esa fue la respuesta de uno de cada cinco. 

Aunque el problema de las drogas afecta a todas las regiones, en siete la alerta es mayor porque sus niveles de prevalencia (uso al menos una vez en la vida) superan el 20 %: son Caldas (27,9 %); Antioquia (26,6 %); Risaralda (26,1 %); Quindío (23,7 %); Orinoquía (22 %); Bogotá (21,5 %), y Amazonía (20,4 %).

CIFRAS SOBRE EL CONSUMO DE LAS DROGAS

Todos los estudios sobre consumo de drogas coinciden en algo: la población que más accede a sustancias psicotrópicas es joven, muy joven. De acuerdo con la última encuesta global sobre drogas (The Global Drug Survey), realizada por medios de comunicación como The Guardian y The Huffington Post en alianza con organizaciones internacionales como Energy Control, Drug Reporter y la Corporación ATS Acción Técnica Social en Colombia, el 58 % de las personas que recurren a ellas tiene menos de 24 años y el 77,8 % viven todavía con sus padres. Según datos de Unicef, el 35 % de los jóvenes de entre 13 y 15 años asegura haber tomado alcohol en el último mes y el 17% fuma a diario.

Las cifras son preocupantes, sobre todo si el debate se centra en los hábitos de consumo de los niños y jóvenes en edad escolar. Y es que cada vez más jóvenes incursionan en el mundo de la droga poniendo en peligro su proyecto de vida personal.

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En Colombia, el 24,3 % de los estudiantes asegura haber fumado alguna vez en la vida y el 10 % mantiene el hábito en la actualidad. De estos, el 17,4 % tiene entre 16 y 18 años, concluyó el último Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Escolar. Dos de cada tres menores declaró haber consumido una bebida alcohólica en el último mes. La edad del 13 % de ellos oscila entre los 13 y los 15 años; la del 20 %, entre los 11 y 12 y la del 58,16 % entre los 16 y los 18. Y esto solo en relación con las drogas legales.

En cuanto a las ilegales, la investigación reveló que la marihuana es la sustancia más consumida por este grupo poblacional, con una cifra del 7 %, sobre todo en menores de undécimo grado, aunque el promedio de edad se establece en los 14 años. Por detrás está la cocaína con un 2,8 % y un promedio de edad de 15,7 años. El 1,8 % de los escolares ha probado los pegantes y solventes, y el 0,8 %, el éxtasis (con una edad promedio esta última de 15,4 años).

Catalina Ramírez, Psicóloga de la Subdirección de restablecimiento de derechos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), señaló que existen comportamientos recurrentes en los jóvenes que los llevan a tomar la decisión de consumir. Por ejemplo, “que los padres no tengan mucho tiempo para monitorear a los hijos, o que sean padres o madres solteras que deben dejar sus hijos al cuidado de terceros y familias disfuncionales donde existen comportamientos de consumo de los adultos que los inducen a repetir este tipo de patrones”.

¿CUAL ES LA RAZÓN POR LA QUE SE CONSUMEN DROGAS?

Cada persona consume drogas distintas en función de diversos motivos.

Puedes experimentar con drogas por curiosidad, porque los/las amigos/as lo hacen o para escapar del aburrimiento o de preocupaciones. A lo mejor tomas cierto tipo de drogas para cambiar tu estado de ánimo, o por que piensas que es algo divertido o “guay”.

Quizás continúes utilizando una droga porque te gusta o porque forma parte de tu vida social o de tu cultura. Se trata de lo que a menudo se denomina consumo ‘recreativo’ de drogas.

En ocasiones el consumo de drogas puede formar una parte importante de tu vida. Quizás ello se deba a problemas de tipo emocional, psicológico o social que estás experimentando. Algunas sustancias crean adicción o dependencia al perderse el control sobre el consumo de la droga sentir que no se puede vivir sin ella.

Hay personas que consumen más de una droga a la vez: esto se conoce con el nombre de ’consumo polidroga’. Mezclar drogas puede ser peligroso porque se suman los efectos directos y los efectos secundarios de éstas. Ello incluye la combinación de drogas ilegales con otras legales como el alcohol o los medicamentos. Por ejemplo, tomar alcohol y cocaína aumenta el riesgo de un ritmo cardíaco irregular, sufrir un infarto o incluso la muerte.

SINTOMAS

Los síntomas o las conductas de la drogadicción incluyen los siguientes:

  • Sentir que tienes que consumir la droga con frecuencia, ya sea diariamente o incluso varias veces al día
  • Tener una necesidad tan intensa de consumir la droga que no puedes pensar en otra cosa
  • Con el tiempo, necesitar una dosis mayor de la droga para obtener el mismo efecto
  • Consumir mayores cantidades de la droga durante un período de tiempo más largo del que tenías pensado
  • Asegurarte de tener droga disponible
  • Gastar dinero en la droga, incluso cuando no puedes pagarla
  • No cumplir con las obligaciones y responsabilidades laborales, o reducir el tiempo que dedicas a actividades sociales o recreativas debido al consumo de la droga
  • Continuar con el consumo de la droga a pesar de que sabes que te está provocando problemas en tu vida o daños físicos o psicológicos
  • Hacer cosas que normalmente no harías para conseguir la droga, como robar
  • Conducir o hacer otras actividades peligrosas cuanto estás bajo los efectos de la droga
  • Dedicar mucho tiempo a intentar obtener la droga, a consumirla o a recuperarte de sus efectos
  • Fracasar en tus intentos de suspender el consumo de la droga
  • Experimentar síntomas de abstinencia cuando intentas suspender el consumo de la droga